![]() |
||||
| Hola |
||||
|
Soy el “Ratoncito Pérez”, un pequeño ratón del que seguro te habrán hablado tus papás. Ya sabrás que cuando se te cae un diente, si lo dejas al acostarte esa noche debajo de la almohada, yo lo recojo y a cambio te dejo una moneda o un regalito. Te escribo esta carta porque tengo un amigo que necesita tu ayuda para que los niños de su país dejen de estar tristes. Mi amigo se llama Papa Noel y vive en un país muy muy lejano. Su país se llama Laponia y en él hace mucho frío. Hace ya muchos años pasó algo en ese país que dejó a los niños tristes para siempre. Sucedió, que el rey de ese país tuvo un hijo al que llamó Manetón porque todo lo cogía con sus pequeñas manitas. Cuando Manetón tenía dos añitos, casi los mismos que tienes tú, su papá el rey murió y Manetón pasó a ser el nuevo rey. Manetón tuvo que hacer a partir de ese momento todos los trabajos que antes hacía su papá el rey y nunca tenía tiempo para jugar con sus amiguitos. Cuando salía de Palacio y paseaba por su país, Manetón veía a los niños de su edad jugando con sus chupetes y el se enfadaba porque nunca había podido jugar, siempre estaba ocupado. No podía entender como esos niños que no eran reyes como él, parecían tan felices y él que tenía tanto poder no podía ser feliz como ellos. Fueron pasando los años y Manetón fue creciendo y con él crecía su enfado y su rabia por no poder ser feliz jugando con sus amiguitos como todos los niños. Tan sólo quería eso, poder jugar y divertirse como seguro harás tú. El día que Manetón cumplió 10 años celebró una gran fiesta en su Palacio, e invitó a todos los niños del reino. Acudieron todos los niños de Laponia, que con sus juegos y sus chupetes se divirtieron mucho mucho y eso hizo que Manetón se enfadará aun más y en un ataque de furia, ordenó a sus guardias que todos los chupetes del reino fueran llevados a Palacio y encerrados en una gran sala bajo llave para que nunca más salieran de allí. Desde aquel momento, los niños de Laponia no tienen chupetes, ni siquiera los mas pequeñitos y Laponia se ha convertido en un lugar triste donde los niños pequeños no saben sonreír. Por eso te escribo esta carta, porque necesitamos que cada niño que lea esta carta, nos envíe su chupete y de esa forma conseguir que los niños de Laponia vuelvan a sonreír. Como tú ya has disfrutado mucho tiempo de tu chupete y seguro que querrás que algún niño mas pequeño que tú pueda volver a sonreír, si me mandas tu chupete, Papa Noel como agradecimiento te enviará un regalo que seguro te gustará. Muchas gracias amiguito por tu ayuda y anima a tu mamá a que haga llegar esta carta a las mamas de tus amiguitos para que consigamos que todos los niños de Laponia puedan volver a sonreír. |
|||
Muchas gracias, sé que me ayudaras a conseguirlo Ratoncito Pérez |
||||
Ratoncito Pérez 7º Seta de la derecha www.portage.es Bosque encantado |
||||